¿Cómo influyen la diabetes y el colesterol alto?
Un higado sobrecargado tiene dificultades para gestionar la glucosa, lo que exacerba cuadros de diabetes. Asimismo, el colesterol alto y la hipertensión suelen ser señales de alerta de que el metabolismo lipídico está comprometido. El tratamiento busca descargar la presión sobre el tejido hepático para estabilizar estos indicadores y evitar el daño colateral en órganos como el RIÑON, que trabaja en conjunto con el sistema excretor.
