Complicaciones metabólicas, diabetes e hipertensión
Los niveles elevados de lípidos suelen coexistir con la diabetes y la hipertensión, formando un cuadro clínico que requiere atención multidisciplinaria. Cuando el cuerpo presenta resistencia a la insulina o presión arterial elevada, el impacto del colesterol alto en las arterias se potencia, acelerando el daño vascular. Por ello, la prevención de enfermedades debe ser el pilar del tratamiento, asegurando que el paciente comprenda cómo su conducta alimentaria influye en la inflamación sistémica y el riesgo de infartos.
